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Expresiones de Armando Figaredo |
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El tema del transporte vuelve a ocupar los espacios de discución tanto en el gobierno, en la comunidad turística que abarca: hoteleros, líneas aéreas, transportadoras turísticas, agencias de viajes, las llamadas DMC’s (Destination Management Companies) que son las empresas que se dedican a brindar servicios turísticos terrestres, como en la sociedad en general, debido a que hace unos días, el pasado 29 de diciembre (y no fue broma) más de cien taxistas con sus unidades volvieron a la carga al manifestarse enfrente del hotel Barceló, uno de los hoteles más nuevos y más grandes de San José del Cabo, por no estar de acuerdo con el sistema que regula al transporte de taxistas y transportistas turísticos, establecido hace tres años y que, según ellos, no más no funciona.
Las reaciones no se dejaron esperar, y no es para menos, ya que después de haber vivido la experiencia de hace unos tres años cuando no solo fueron los bloqueos a las transportadoras turísticas, sino también la violenta acción de hacer bajar a los turistas de las transportadoras turísticas para subirlos a los taxis lo que provocó una pésima imagen que dio la vuelta al mundo. Bueno, después de aquellos hechos tan bochornosos, Los Cabos aún no se repone ya que las cancelaciones se vinieron en cascada, sobre todo de las agencias que solían enviar grupos. Y como no iba a ser cuando se veían las filas de turistas obligados a caminar por la calle cagando sus maletas para que tuvieran que subirse a los autobuses en otro lugar.
No podemos ignorar que ya son más de 20 años durante los cuales los intentos por encontrar una solución que perdure han sido infructuosos, lo que demuestra la falta de capacidad de negociación de las propias autoridades federales, estatales y municipales. Y si solo menciono a las autoridades es que, de plano, es boleto de ellas y es que al parecer, que no hay voluntad política, pero más que eso, no hay talento para encontrar una salida, así se tengan que ir a investigar fórmulas a otros lugares donde la relación transportistas-taxistas sea exitosa o, al menos, llevadera.
El caso es que los actuales gobiernos -el estatal y el municipal-, están bajo la lupa porque el agua ya llegó a los aparejos y con el evento del G 20 a la vuelta de la esquina, pues no hay más espacio para malas decisiones. La inteligencia tendrá que ser la que manda, así sea importada de algún otro lugar.
Mientras tanto la amenza está más que evidente. Los taxistas ya sentenciaron que están dispuestos a volver a las manifestaciones, según dicen, así tengan que tomar a Los Cabos y al G 20 (que les queda como “bombón”) como rehenes de sus demandas. En otras palabras aceptan abiertamente que la situación más que nunca, es un chantaje para que se satisfagan sus demandas.
Es más que obvio suponer que, si por estas acciones se vuelven a cancelar grupos y reservaciones, son asuntos que a ellos no les preocupa. Así es que, el jaque está indicado, ahora veremos cuál es el siguiente movimiento de piezas en el tablero del turismo por parte de las autoridades para evitar el “mate” porque, en ése, nos llevarían a todos, incluyendo a ellos mismos, los taxistas, que se están volviendo kamikazes.
Suerte a las autoridades, pero sobre todo deseamos fervientemente que la inspiración se haga presente y las ilumine con varios grados de inteligencia, porque lo van a necesitar.
Cuídese
AFC |
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