|
|
por Jesús Corral |
|
Es paradójico y controversial. “Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo”… parte del discurso pronunciado en alguna ocasión por Steve Jobs. Si bien puede ser cierto desde muchos puntos de vista, esta frase deja con mucho que pensar ciertas actitudes derivadas precisamente del uso de la tecnología. Entre otras, quisiera referirme a un fenómeno cada vez más común. Quizá todos lo hemos alguna vez observado e incluso participado. Me refiero a la comunicación interpersonal. Si retiramos lo viejo, retiraríamos los contratos de papel, el cerrar un negocio o un saludo con un apretón de manos, el reconocer la sinceridad a través de una mirada, y las negociaciones verbales, las mesas de negocios y las comidas que permitían resolver dudas acerca de la contraparte. Si hiciéramos sitio a lo nuevo, daríamos espacio a la firma digital, a la verificación del iris, a la teleconferencia y al reconocimiento de voz y sonidos electrónicos, al correo electrónico, a mensajes de texto y encartes en Facebook o alguna otra red social, a ideas “subidas” vía Twitter y a lenguajes que a simple vista resultan incomprensibles. Quizá resulte extremo, pero también dentro de ese extremo, tenemos que aceptar que hay matrimonios que se comunican por mensaje o correo electrónico, que dos personas en el mismo automóvil se envían un texto, que de la planta alta a la planta baja de una casa personas se hablan por teléfono celular, que en una comida de cuatro personas, en un número importante de veces,a las cuatro están pendientes de sus celulares. Ni bueno, ni malo. Eso que lo juzgue la circunstancia de cada persona. Pero definitivamente si es sorprendente. Difícil evitar la codependencia de la tecnología, a tal grado de ponerse de mal humor si por cualquier razón olvidamos el teléfono, la computadora, el tablet, o no podemos accesar el servicio de Internet. Estar pendiente de la vida de los demás, por mas intrascendente que esto sea se ha convertido en “deporte mundial”, ahora en Facebook para dar las gracias hay que darle un “like” (me gusta) a los comentarios para no parecer grosero. Los líderes de opinión, políticos y artistas, utilizan Twitter como herramienta de trabajo y su popularidad y aceptación se mide en número de seguidores… ¿Hasta donde llegará la comunicación (sic)? Yo creo que muy lejos… muy lejos. Por eso me pregunto si dar espacio a lo nuevo, será dejando lo viejo. ¿Cuántos sicólogos, siquiatras y terapeutas hoy en día atienden personas con estos problemas de comunicación, precisamente porque perdieron en el camino la capacidad de relacionarse? Las propuestas del senado de Estados Unidos (SOPA y PIPA), no son más que un intento ingenuo para detener la piratería, que se ha convertido en otra forma muy común de conectarse socialmente a través del intercambio de música, películas y programas registrados, pero tan es así que por el momento estas iniciativas han sido “congeladas”. Sin embargo lo que hay que tomar en cuenta es que el futuro se orienta hacia esa nueva forma de comunicación en todas su vertientes, entre otras legal, social, económica, política, y hasta ecológica. El mundo esta viviendo una revolución cibernética y tecnológica, que la historia le dará su lugar en los años por venir. Efectivamente, no se puede satanizar al respecto, puesto que es el abuso de la misma tecnología lo que descompone el buen uso del arte de comunicarse. Cuanta información circula por la red de todo tipo… cuanta es encriptada y codificada, pero cuanta es plasmada tal cual es y muchas veces sin detenernos a pensar que esta puede ser presa de hackers (pirateada) o de filtros y mal utilizada. Imposible legislar respecto a lo que cada quien escribe pues es su derecho, pero ejercerlo responsablemente se convierte cada día más en una obligación y es quizá desde muy temprana edad cuando los niños pueden accesar la tecnología que una nueva forma de educación se hace imperativa. Mejorar y modernizar los planes de estudio basados en la tecnología es muy importante, en ellos definitivamente habrá que tener materias aunque parezca cosa del pasado que se impartan cara a cara. JCG |
|