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* Campo Requerido

Armando Figaredo

El país del “Stand By”

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armando

Expresiones de Armando Figaredo

La incertidumbre, la indecisión, la duda, la inseguridad, son tan solo algunos de los conceptos que provocan inestabilidad en cualquier circunstancia, pero cuando ésta es casi permanente, el avance hacia mejores niveles de plano no se da.  Y con esto me refiero no solo a los cambios que se suelen dar en las esferas oficiales sino tembién, aunque con menos frecuencia, en las privadas.

Cuántas veces hemos escuchado que debido al cambio de algún funcionario en alguna secretaría, dirección, departamento, delegación, etc., etc., pues los planes, programas, trámites u lo que sea que estaban en proceso pues quedan truncos, parados o semi-parados o simplemente se retrasan indefinidamente y es entonces cuando se dejan venir los parches, las decisiones al vapor, o simplemente la inmovilidad.

No sé por qué me da la impresión de que este país nuestro de cada día, léase estado, municipio o delegación, vive en el “stand by”, como dirían nuestros vecinos los gringos, o lo que es lo mismo en el  período de constante transición.

Hace tan solo unos días el presidente Calderón anunció el relevo en la Secretaría de Turismo que si bien su ahora extitular Rodolfo Elizondo ya llevaba nueve años al frente, pues muchas de las acciones que medio venían realizando quedaron en “stand by” hasta ver cómo encuentra la dependencia la joven nueva secretaria  de 43 años de edad Gloria Guevara Manzo quién decidirá primero con quién se queda de los colaboradores anteriores y a quién designará en los puestos claves y de su confianza. Una vez que suceda este ritual vendrán los nuevos quienes tendrán que integrarse, adaptarse, conocer lo que está en función o en medio función y luego ya tomar decisiones ya sea de continuidad, innovación o cambio de rumbo.

Hay que recordar que en cuestiones de turismo primero (hace poco menos de dos años) estuvimos a expensas de los ajustes presupuestales para promoción por la difícil situación económica mundial; luego que por el virus de la influenza; luego pues por la crisis económica otra vez,  solo que ahora causada por la razón anterior; luego pues porque se había anunciado la desaparación de la Secretaría de Turismo junta con otras dos lo que significaba hacer ajustes nuevamente para ver ahora qué Secretaría se encargaría de los pendientes y con qué dineros. El caso es que parece que nada ni nadie está seguro en la burocracia mexicana y obviamente por lógica, todo esto lo reciente el país.  Al no haber continuidad pues tampoco hay consistencia en los planes de promoción y el turismo, por el efecto de la gravedad  (en ambos sentidos), cae en su afluencia a nuestro país, con las consecuencias a nuestros bolsillos que todos conocemos.

Pero no solo en el turismo, como aquí en Los Cabos que nos damos cuenta  por las  inconsistencias  que vemos en la promoción nacional e internacional, sino en otros sectores oficiales como el de la justicia estatal.  No me quiero ni imaginar  las broncas de averiguaciones previas y no previas, de trámites, juicios, etc., etc. que se van a ver afectados por el reciente cambio de titular en la Procuraduría de Justicia de este Estado de BCS, que de por si ya tenían –y tienen-  un enorme resago al que le cuelga una larga cadena de pendientes y quejas que atender  por la falta de eficiencia, de personal y sobre todo de buena organización y voluntad para administrar la justicia como Dios manda.

Y no quisiera referirme  a otros movimientos que se han dado en el municipio de Los Cabos y que forzamente requieren de la adaptación de sus nuevos titulares, el caso es que si analizamos detenidamente todos estos cambios que se han dado, se dan y se seguirán dando, veremos que representan no solo un costo económico altísimo a la sociedad sino  al progreso como país, estado o municipio.

Por lo anterior me atrevo a asegurar que uno de los principales motivos por qué seguimos siendo un país que trata pero no llega, que busca pero que no encuentra y que parece seguir condenado al “ya merito” es por esa permanente inestabilidad que es hija de la indecisión, la incertidumbre, la duda y la inseguridad que parece se están apoderando de nosotros y sino veamos hacia dentro desde nuestra propia vida cotidiana.

Cuántas veces en nuestro hogar, en nuestra familia, escuela, trabajo y  vida cotidiana somos nuestras propias víctimas  por lo mismo, por esa falta de determinación, constancia y perseverancia que se refleja en los “gobernantes” que elegimos y en nuestro silencio y  apatía al no reclamar con más energía y decisión cuando hacen mal su trabajo.

La clave, creo yo, está en romper ese círculo vicioso por algún lado.  Usted, ¿sabe por dónde?

Cuídese.

Don Guillermo

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armando

Expresiones, Armando Figaredo

Con pesar recibí la noticia del sensible fallecimiento de Don Guillermo Salas Peyró este fin de semana.  Un visionario y talentoso hombre de la comunicación que a base de pundonor, esfuerzo y perseverancia logró dejar una huella de especial trascendencia en esta tierra que ya se conoce como Los Cabos.

Fue hace más de cuarenta años cuando Don Guillermo presintió el potencial turístico  de este punto del extremo sur de la península de Baja California y tan apartado del centro de México por lo que se desplazó hasta acá y, como los conquistadores romanos, vino, vió y venció.

Comienza con la creación de Cabo Bello, primer fraccionamiento residencial incluyendo al legendario Hotel Hyatt con vista al famoso arco de piedra de Cabo San Lucas, más tarde, su talento financiero detecta otras importantes inversiones que actualmente  siguen creciendo generando empleos y  oportunidades de expansión tanto en Cabo San Lucas, el Corredor Turístico de Los Cabos, Cabo del Este como en Todos Santos.

Pero no solo incursiona en el mundo inmobiliario turístico sino que revitaliza su amplia trayectoria y experiencia en el campo de la radiodifusión fundando Cabo Mil hace ya más de 21 años.

Tuve el gusto de conocerle hace más de 15 años y aún conservo como especial recuerdo, que en una de nuestras primeras charlas donde comentábamos el crecimiento del programa de “Los Cabos a la Carta” de pronto  surgió la idea de crear un noticiero con diversas secciones que iban desde los comentarios deportivos hasta los espectáculos, pasando por música, entrevistas y participaciones en vivo de reporteros y comentaristas.  Fue así como nació “Buenos Días Los Cabos” como primer programa noticioso y de revista en  esta floreciente estación de radio.

Su presencia en Los Cabos, tan constante como discreta,  se dejaba sentir no solo con sus acertadas asesorías  y recomendaciones sino también con su participación activa en los asuntos de interés social  y empresarial al ser miembro fundador del Consejo Coordinador de Los Cabos.

Su recorrido durante estos casi 91 años que vivió es largo, intenso y trascendente dejando un legado de esfuerzo, constancia  y rectitud.

Sus conceptos en relación con la comunicación estaban totalmente identificados con la responsabilidad, la libertad de expresión, con el respeto, pero sobre todo,  con la honestidad.  Todavía en sus últimos años seguía de cerca los comportamientos políticos, sociales  y económicos de Los Cabos estando al pendiente del reflejo que la radio hacía de su realidad.

Como ser humano Don Guillermo poseía un carisma excepcional impregnado de un agudo sentido del humor.  Incansable viajero, vivió la vida intensamente disfrutando siempre de su familia, de la amistad, del arte de la conversación y el de saber estar con la sonrisa y caballerosidad que siempre lo distinguió.

Su importancia como forjador de este destino turístico es indiscutible por lo que su huella quedará plasmada como parte de los cimientos de Los Cabos.

Desde aquí y con estas líneas, me permito rendir un sencillo pero sentido y merecido homenje al hombre que fue y que seguirá siendo en nuestra memoria, Don Guillermo Salas Peyró.

Cuídese

AF

Suenan los tambores

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Expresiones de Armando Figaredo

No recuerdo cuántas veces en diferentes foros, reuniones, seminarios y juntas oficiales y privadas, el tema de la seguridad se ha tratado  y se sigue tratando hasta el cansancio, sin resultados claros.

Que si la fragilidad del turismo no resiste ni una sola noticia de violencia o agresión a algún visitante nacional o extranjero; que si la imagen (que ya de por sí tiene el país) puede deteriorarse aún más con el reporte de algún robo o cualquier otro delito grave que atente contra las personas; que si las pandillas que se han detectado son solo travesuras aisladas de chamacos un poco ya pasaditas; que si  a “Chuchita la bolsearon” .

El caso es que nuevamente los reportes de violencia en nuestras calles vuelven a ocupar los espacios de la nota roja en los medios de comunicación de Los Cabos. Para muchos son hechos que ya no son raros porque comunmente suceden en poblaciones de crecimiento acelerado como la de este Municipio, y precisamente ésta es la peor de las deducciones que podríamos aceptar.

A principios de este mes de Febrero se registró un ataque de pandilleros que llegaron en varios vehículos a  la Secundaria 14 de San José Viejo.  De acuerdo con los representantes de padres de familia   y de vecinos de esta zona, el llamado a la policía  fue de inmediato, sin embargo ninguna unidad acudió por “no contar con elementos” en ese momento.

Si bien el Director de Seguridad y Tránsito del Municipio, Apolinar Ledesma, dio la cara  y la voz, nunca explicó por qué ese vacío en aquel momento en el que se les requería desesperadamente. Coincido con él en el hecho de que, más que nunca, debe haber una corresponsabilidad de los padres ya que reconoció el alarmante aumento de la delincuencia de adolescentes que poco a poco se ha ido mezclando con hamponcentes de más grueso calibre.

También coincido con él  en que la policía no va a poder resolver el problema si no cuenta con una participación más decidida de la sociedad que apenas comienza a organizarse en forma incipiente como son los grupos antigrafitti que ya están actuando.

No habían pasado ni dos días de cuando el titular de Seguridad hablaba de que había un programa de vigilancia especial en las secundarias más pobladas como son la 14, la 16, la 18, la Guluarte y en la 19, cuando precisamente en ésta última se registró una agresión muy violenta contra una chica de tan solo 14 años de edad que fue perseguida y golpeada por pandilleros, acabando en un hospital.

¿Cuántos reportes más se necesitan para verdaderamente llamar la atención del sector público y privado y lograr una acción conjunta que al menos inhiba la violencia  en éstas escuelas?

Lo cierto es que la falta de una cultura educativa familiar y en los planteles es cada vez más evidente además de la escasísima existencia de lugares de entretenimiento para chavos entre los 13 y los 17 años.  Simplemente NO HAY y los chavos tienen que arreglárselas para dar rienda suelta a sus naturales ímpetus de su juventud y más en estas edades donde la formación es clave para su futuro.

Ahí queda la tarea para los que dicen que Los Cabos les interesa mucho.  Si no cuidamos de nuestra juventud ahora, luego va a ser muy tarde y las lamentaciones continuarán.

Cuídese.

AF

Recordando Morelia en Los Cabos

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Expresiones de Armando Figaredo

Recordando Morelia en Los Cabos

Gracias a un afortunado acontecimiento familiar, recientemente tuve la oportunidad de un encuentro y reencuentro con parte de mis raíces  en una de las ciudades coloniales más bellas de México: Morelia, capital del no menos bello estado de Michoacán y a la que al menos hace una decena de años no tenía el gusto de volver.

Este feliz pretexto me permitió recorrerla alimentado por imágenes del pasado que se agolpaban en mi mente  tratando de recrearme en momentos especiales de la infancia y parte de la adolescencia que se quedaron en la memoria y que ahora regresaban con nostalgia pero a la vez con un grato sabor  y aroma que se mezclaban entre el pasado y el presente.

Bueno pero, a qué viene todo esto, me preguntará usted con razón, y es que independientemente de las razones personales que tuve al caminar esta espéndida ciudad, también lo hice como un turista más que se deja llevar por la impresionante arquitectura de sus magníficos edificios como el de su imponente catedral  de estilo barroco en cantera color de rosa y que comenzara a construirse en 1660 para terminarse 84 años después llegando hasta los 68 metros de altura. Y como ella otras tantas iglesias, palacios, colegiatas, casonas, conventos, sin olvidar su acueducto de 253 arcos de medio punto en poco más de sus mil setecientos metros de largo.

Y es que esta señorial ciudad fundada por el primer virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza el 18 de Mayo de  1541, nos transporta  al pasado pero con una clara visión del presente respetando precisamente sus valores históricos, culturales y estéticos para el beneplácito del visitante que como usted o como yo, decidimos de pronto regocijarnos visitando esta ciudad.

Los encargados del turismo y la cultura de esta ciudad, creo que han hecho una estupenda labor principalmente por la conservación de sus monumentos que la han hecho ser reconocida por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.

Cada 30 minutos parten de catedral una especie de transporte tipo tranvía antiguo pero con neumáticos y motor independiente para hacer un recorrido de poco más de 45 minutos  donde, con la orientación de un bien preparado guía, se puede admirar desde el Palacio de Gobierno hasta la maravillosa Iglesia de San Diego, pasando por la Calle Real,  el templo de San Agustín, el Colegio de San Nicolás ( donde impartiera cátedra Miguel Hidalgo y Costilla  a José Ma. Morelos y Pavón), el Templo de las Monjas, el Palacio de Clavijero y tantas otras joyas arquitectónicas.

De noche el espectáculo es verdaderamente sensacional, una bien lograda y estética distribución de tonos  y matices de luces blancas dan forma, profundidad y elegancia a cada edificio histórico de esta que fuera la antigua Valladolid hoy Morelia.

Por si fuera poco, los sábados a las 9 en punto y durante unos 15 o 20 minutos, una sinfonía de juegos pirotécnicos resaltan a una catedral que luce sus dos imponentes torres con sus campanarios y todo lo demás ante una multitud que, congregada en este lugar, no deja de exclamar su  admiración.

Me faltaría espacio para tan solo describir los escasos tres días que deambulé por sus calles y parques, pero finalmente  lo que aquí quisiera  dejar plasmado es que en Los Cabos nuestros de cada día bien sabemos que no tenemos ni siquiera una mínima parte de la más humilde y sencilla ciudad colonial de nuestro México, ni tampoco trato de hacer ninguna especie de odiosa e injustificable comparación, ya que no hay cabida a tal, sin embargo si podría expresar, como ciudadano, que deberíamos ser un poquito o más bien, un muchito más exigentes con los que tienen a cargo la responsabilidad de embellecer nuestras dos principales ciudades como son San José del Cabo y Cabo San Lucas, que bien merecen mayor atención.

Si nos asomamos a sus dos principales plazas centrales, a las calles de sus llamados “centro histórico” y a sus modestos templos, veremos que con un poco más de creatividad y pasión y sobre todo con un sentido mínimo de la estética, bien podríamos tener algo mucho más agradable.  Ahí está el llamado Par Vial  que parece estar condenado a quedar  igual de mediocre como ha sido el proceso de su remodelación.  La cosmética sigue sin verse y más bien el desaseo es el que predomina.

Creo que la magnificencia de nuestras bellezas naturales bien requieren de un soporte mínimo de atracción de nuestras modestas pero dignas y agradables calles y edificios para ser re-maquillados  para nuestro propio goce y el de nuestros visitantes. ¿ No lo cree así ?

Cuídese

Ya es hora por Armando Figaredo

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Expresiones de Armando Figaredo

Grata ha sido la sorpresa de que, a través de este nuevo concepto de comunicación de noticias.cabovision.tv aquí en Los Cabos, los comentarios a las notas, editoriales o reportajes han fluído cada vez con mayor frecuencia lo que, pienso, es un gusto para todos nosotros los escribientes y los mismos lectores-visitantes.

Con la cascada de medios que se han desencadenado a través del internet ahora es posible expresarse con mayor libertad y soltura.  Como que nos estamos dando cuenta que para sentir y hacer sentir la existencia de uno mismo hace falta la EXPRESION de lo que traemos dentro, tanto en la mente como en el alma.

Desde el recato y la moderación al hacerlo, hasta la rabia, el coraje, la impotencia y la desesperación pasando por la reflexión, la honesta y decidida necesidad de ofrecer propuestas y soluciones así como mostrarse con arrebato, desfachatez, irreverencia  y hasta con el simple “estoy de acuerdo”, “felicidades”, “me parece igual a mí”, “no, no estoy de acuerdo” o “por mí que se vayan al cuerno”.

El caso es que poco a poco va emergiendo en el ambiente un  “Ya es hora”.  Y es que ya es hora de que la voz de los ciudadanos se escuche, se lea y se le preste atención,  no solo por las autoridades que muchas veces parecen sordas, mudas e indiferentes, sino también por algunos de los actores de esta sociedad como empresarios, profesionistas, comerciantes, trabajadores y sus lídedres, amas de casa, estudiantes y  tantos otros sectores que se hacen güajes ante injusticias, torpezas, corrupciones e ineficiencias que afectan negativamente a toda la comunidad.

En esta polis electrónica  podemos ya leer inconformidades serias que se manifiestan para impedir atentados a la naturaleza como lo puede ser la construcción de las minas de oro de la compañía Paredones Amarillos.  Los argumentos abundan más de un lado que del otro, o de los otros, incluyendo a las autoridades ambientales. La  preocupación válida de muchos ya se puede ver y oir aquí y allá.

Pero también se  dejan expresar opiniones sobre la inseguridad, sobre la falta de liderazgo en una sociedad que parece que jala para muchos lados al mismo tiempo sin ponerse de acuerdo.

Y así vemos que se diseñan  y remodelan plazas públicas como las de San José del Cabo y Cabo San Lucas que a todas luces se alejan de un buen gusto mínimo que agrade a la gran mayoría, que al fin de cuentas es la que las utiliza.  Dónde estaban las fuertes voces de los expertos y dónde estaban los representantes del pueblo como regidores y diputados que son los que finalmente dan su visto bueno a proyectos que se aprueban con una cínica ligereza.

De la noche a la mañana, nos encontramos que alguien decidió, basado en alguna teoría o estudio deconocido, que para circular en esta transitada carretera con “mayor seguridad” ,  a los lados se instalaron unas luces de colores intermitentes de árbol de navidad o  de fiesta por el  centenario de la Revoulción y bicentenario de la Indepndencia (supongo), asumiendo que son  ideales para que en  la carretera y boulevard luzcan como indispensables guías del conductor de cualquier vehículo.  A quién le preguntaron si para algunos el resplandor de estas lucecillas blancas, azules y amarillas son verdaderos elementos de distracción que desconcentran y desconciertan.

Ya es hora de que las decisiones y acciones que tomen las autoridades sean más consultadas con representantes de la ciudadanía.  Y no es que se pretenda que todas las decisiones sean pasadas por el proceso de referéndum o consulta general, pero sí las que puedan afectar, de una u otra forma, al grueso de la población.

Existen puntos o zonas específicas en cualquier colonia que molesta a la mayoría de sus habitantes.  Le pongo un ejemplo :  la mayoría de los que frecuentan esta  joven avenida del Centenario  que tendrá unos 2 kilómetros de largo y que fue construída para desahogar el centro de San José del Cabo, es, desde su terminación, una verdadera monserga que además de estar plagada de topes (dobles), no tiene retornos lo que obliga a los conductores a cepillarse los topes dos, tres o hasta cuatro veces al día. Los funcionarios responsables al saber de esta queja generalizada, han prometido hacer las modificaciones adecuadas, sin embargo no le extañe saber que, a la fecha, sigue igual.

Ya es hora de que se conformen grupos ciudadanos con voz, voto y presencia, porque si sus representantes municipales, estatales y federales e incluso empresariales y sociales no lo están haciendo, entonces solo queda, al menos, que  a través de las expresiones de usted, que me hace el favor de leer, y de todos los demás, se continúe externando las inconformidades por la vía de la comunicación en cualquier medio. Y que se escuche y que se lea para que se atienda hasta que la sensatez y el respeto a los demás se hagan presentes para cambiar las cosas que no funcionan y mejorar las que sí.

Ya es hora, ¿ no cree?

Cuídese