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* Campo Requerido

Jesus Corral

La Capitalización de un Pecado Capital

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jesusOK

por Jesús Corral

En diversas reuniones en las que he estado recientemente, la constante preocupación parece ser el futuro de nuestro destino.

Hemos iniciado ya el tercer mes del año y la percepción generalizada es que el turismo no ha acabado de repuntar lo que por razones obvias genera inquietud.

Creo que si buscamos pretextos encontraremos varios, sin embargo también creo que vale más la pena razonar y ocuparnos en la forma de incrementar los flujos y sobre todo que se dé el gasto por turista, la derrama económica, y que tarde o temprano se refleje en una mejoría de la calidad de vida y los ingresos de la población en general.

Es muy bueno ver gente caminando en las calles, es muy bueno verlos entrando a las tiendas o haciendo preguntas por aquí y por allá, pero  mejor sería verlos con esa misma sonrisa y una bolsita de compras.

Las cifras proporcionadas  por diversas entidades turísticas  a nivel Internacional, Nacional, estatal y local, todavía no son lo que quisiéramos escuchar, no se han dado en términos de ocupación de aviones (load factor), no se han dado en número y frecuencia de vuelos (obviamente estos responden a condiciones de mercado), no se han dado en ocupación hotelera o en términos de inversión y gasto promedio por turista.

Sin que suene a frase gastada, hay que recordar que Confucio decía que la gloria más grande no consistía en no haberse caído nunca, sino en haberse levantado después de cada caída.

El caso de los Cabos no es ajeno a esta filosofía, lo que pasa es que por muchos años se gestó una soberbia gigantesca en la que la humildad del destino ni se asomó, lo que nos hizo pensar que los niveles de ocupación serían permanentes y que nada ni nadie los afectaría poniendo todos los huevos en una sola canasta,  no solo en materia de turismo, sino en cuestión de mercado ya que fundamentalmente los esfuerzos se orientaban al mercado norteamericano con una gran preferencia por la costa oeste.

La diversidad y la pluralidad de mercados, abrirían nuevas oportunidades que no podemos ni debemos desdeñar. Si queremos abaratar los costos de vida en Los Cabos (y no me refiero a bajar las tarifas hoteleras, - lo cual sería un error -) debemos pensar en abrir nuevas líneas de actividad económicas, tales como la agricultura, la ganadería, la transformación pero por supuesto todo ello en un marco de sustentabilidad.

Si para empezar un gran proyecto se requiere de valor, para concluirlo se necesita perseverancia, y esta tiene muchas acepciones, aun en épocas difíciles.

Hace un momento mencionaba la humildad.  Esta palabra me hace pensar que no por tener 11 de los mejores campos de golf del país o la flota de pesca deportiva más grande del pacifico mexicano, o una gran selección de chefs internacionales que garantizan increíbles experiencias culinarias, o la misma variedad de actividades náuticas y extremas que rodean nuestras maravillosas playas, harán por si solas que el turismo regrese.  Debemos entender que la competencia es cada día más feroz y que la competitividad de los diferentes destinos entendida como la capacidad de atraer y retener la inversión se debe precisamente a la carencia de situaciones de soberbia  y a un verdadero trabajo de equipo, de sus organismos turísticos cupulares, cualesquiera que estos sean, así como un verdadero apoyo gubernamental.

Definitivamente nada es para siempre;  dicen que no hay mal que dure cien años, ni p…. que los aguante, pero no vaya siendo que nos quedemos como el chinito nomas milando, por no haber actuado a tiempo.

Creo que la mejor publicidad sobre Los Cabos, no está en el mejor anuncio de medios, sino en la mejor impresión que el turista se pueda llevar y multiplicar por siete cada vez que se refiera a sus vacaciones.

¿o no?

Avatar es mas popular que la conciencia misma

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por Jesús Corral

Disculpas anticipadas si mi artículo parece insensible o fuera de lugar en estos momentos tan difíciles para Chile, justo cuando Haití ha pasado por situaciones similares.

Los eventos de la naturaleza como el del sábado en la mañana son impredecibles, sin embargo mire usted las consecuencias.

Chile acaba de recibir el cuarto terremoto más destructivo de la historia solamente debajo de aquel devastador que ellos mismos tuvieron en 1960, el de Alaska de 1964 y el de Rusia de 1952. (Todos estos de magnitud superior  a 9.0).

Sin embargo este de 8.8 grados, hace parecer pequeño  al de Haití de magnitud 7.0  Pero a unas cuantas horas de la desgracia en Chile se anunciaban menos de 200 muertos, mientras que en Haití el número oficial hoy en día a un mes de distancia es superior a los 200,000, con daños incalculables a Puerto Príncipe y su población.

Hasta aquí de las cifras.  Lo que quiero destacar es la preparación que ambas naciones tienen ante una potencial desgracia natural. Tema recurrente y casi siempre ignorado.

Es increíble que se cierren bares después de un crimen, que haya centros nocturnos que se investiguen después de un incendio, que se pavimente un bache después de un accidente automovilístico, o como decimos aquí, que se tape el pozo después de ahogado el niño.

Diablitos y asentamientos… perdón por ser tan insistente en esto, pero ¿que valor le estamos dando a la vida humana?, ¿que medidas se toman ante el riesgo real (no potencial) al que cientos de personas se exponen todos los días? , ¿Necesitamos una desgracia masiva?

Es muy gratificante ver la solidaridad de los pueblos ante una desgracia del vecino, del amigo, de la nación golpeada, pero mire usted la diferencia de un pueblo preparado como Chile que se sabe en una zona de desastres naturales fundamentalmente temblores y terremotos y una como Haití, pobre de abolengo y golpeada por la humanidad misma, más que por los desastres naturales.  Qué pena que sea la muerte y la desolación la que nos haga abrir los ojos y no la precaución y la insistencia de tantas advertencias a tiempo.

Estoy muy seguro de que los próximos días y semanas, veremos una guerra mediática alrededor de lo que sucedió en Concepción Chile, reporteros viajando a la zona para dar cuenta del desastre, reportajes sobre terremotos, tsunamis, y lo que le sigue.

Espero no ver jamás un reportaje sobre arroyos sobres utilizados o postes de luz saturados de diablitos, sobre los peligros de cerrar los ojos ante las medidas de protección civil que se solicita sean cumplidas, porque sería repetir esa frase que nuestras madres nos decían tanto cuando éramos pequeños: ¡te lo dije, chamaco!.

Avatar ya rompió records de taquilla, es una película muy vista, muy comentada, muy recomendada, vaya, se hizo una película muy popular… ¿no seria bueno contratar a James Cameron para hacer una película sobre conciencia humana?, quizá de esta forma se haga tan popular como se necesita.

La prevención también es una forma de extender la vida, y vida solo hay una.

Adopción Sociedad Anonima

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por Jesús Corral

Es difícil y a veces enredado el poder editorializar las notas periodísticas.

Muchas veces  hay temas que uno prefiere ni tocar, aunque en realidad las ganas existen, como es el caso que hoy me lleva a escribir lo siguiente.

En el programa de radio en el que participo con Armando Figaredo esta nota se ha polemizado y repetido una y otra vez y no es para menos ya que ha estado en titulares nacionales e internacionales.

El asunto es la adopción de niños por parte de parejas homosexuales.

Para mí, es muy respetable la opinión que cada quién pueda tener al respecto,  y mi postura en ningún momento pretende moralizar o influir en la decisión de nadie.

Sin embargo, creo que el tema de la adopción ya de por sí, es un asunto delicado, difícil aunque muy gratificante, y mezclado con otro como la homosexualidad pues es aun más complejo. Claro,  tiene que ser de esta forma ya que para empezar las parejas de un mismo sexo biológicamente no podrían procrear y tienen que recurrir a esta alternativa.

Se ha dado incluso por decir que la homosexualidad es una enfermedad y creo que aquí está el primer error ya que desde 1973 se determinó que esta no era una enfermedad mental excepto en algunos casos crónicos denominados egodistonía.

Partiendo de esto, habría que reconocer que la búsqueda de igualdad de oportunidades para los heterosexuales habría de ser la misma que para los homosexuales, en particular me refiero a los derechos que como ser humano garantiza la propia Constitución Política.

Cuando dos personas se respetan y se quieren, y por voluntad propia, capacidad legal y sicológica deciden vivir juntos, es lógico que busquen que la ley los proteja desde el punto de vista civil, es decir que sus derechos de pareja sean respetados y por lo tanto lo que se ha buscado jurídicamente es que estos sean reconocidos para fines de seguros, servicios médicos, oportunidades de trabajo etc.

El siguiente tema, y es donde la carreta se empieza a atorar es el la cuestión familiar, ya que como decíamos anteriormente para lograr lo anterior su opción es la adopción.

Lo polémico de este asunto es que en muchos casos la disfuncionalidad de las familias no viene de tener dos papas o dos mamas, sino de no tener amor, no tener cuidados, de  no tener educación, de no tener comunicación.  Existen en el mundo muchas familias desintegradas precisamente por carecer de todo esto.
 
Con las posibilidades que la comunicación y la información ofrecen hoy en día (twitter, blogs, redes sociales, internet, mensajerías instantáneas, correos electrónicos,etc.) es responsabilidad de todos nosotros el aprovecharlas.  Obvio es que el uso y el abuso son dos cosas muy distintas con resultados muy disímbolos, pero cuando  esta información es aprovechada correctamente los beneficios son multiplicados de forma instantánea.  Si hacemos investigación sobre este tema de adopción de parejas homosexuales podremos ver que el radicalismo y la polarización de opiniones son tan amplios como el número de seres humanos que habitamos el país.

Si nosotros elegimos a nuestros gobernantes, y elegimos entre ellos al cuerpo legislativo, ¿porque no los dejamos legislar al respecto?... tendrá que haber plebiscitos, encuestas, investigación y participación de diversos sectores (social, religioso, gremiales, etc.  ) para poder lograr los resultados adecuados.

La heterosexualidad, la bisexualidad y la homosexualidad son una preferencia, en mucho determinado por genética, pero también por costumbres sociales.

El asunto de la procreación es biológico y solo se puede dar entre hombre y mujer, pero el asunto de la educación  se sustenta en el amor, en la dedicación, en el cariño, en la comunicación.

Procrear no es educar.   Se requieren voluntades y capacidades distintas.

No me pronuncio a favor, ni en contra, pero creo que cada caso debería ser analizado con mucho cuidado, tanto como cuando una pareja de heterosexuales decide adoptar.

De todos modos para allá vamos

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por Jesús Corral

Y la historia de la humanidad transcurre en medio de ciclos. Ciclos que no tiene periodicidad definida pero que de alguna manera van marcando tendencias.
Repensar y replantear el futuro en base a hechos del pasado suele tener resultados positivos en la medida en la que estos realmente son evaluados y analizados.

El turismo y sus ciclos no son la excepción. Quien piense que un destino turístico exitoso permanecerá así, solo por haber llegado a la cima, por ser famoso, por haber sido nombrado el destino del año, o porque tal o cual revista así lo consideró, esta cayendo en un error de soberbia gigantesco.

Los destinos turísticos evolucionan al igual que los gustos, y estos van con las tendencias y la moda. No es suficiente la infraestructura y la superestructura de lujo para alcanzar la gloria turística, es más nunca se está el suficiente tiempo ahí, como para no hacer algo al respecto.

Hoy las nuevas tendencias turísticas apuntan hacia la evaluación de riesgos ambientales, se hacen comparaciones de impacto socioeconómico, se analizan con toda seriedad las diversas variables para invertir, para desarrollar y para disfrutar un destino.

Las vacaciones ya no son simplemente un destino de playa o de sol, ya no son únicamente para practicar un deporte como el golf o la pesca, ya no es simplemente acampar y desarrollar una actividad al aire libre.  Ahora se analiza también el impacto ambiental.

Hoy esta de moda hablar de ecoturismo, cuando hace apenas unos años, Greenpeace consideraba el término como inaceptable. Inaceptable porque la antítesis del turismo era la preservación ambiental en su máxima expresión, por lo tanto la coexistencia de ambos era prácticamente nula. Hoy conviven y se llevan. Hoy se practican y se entienden.

Es muy común viajar a Costa Rica y disfrutar de unas verdaderas vacaciones en medio de la preservación de la naturaleza con un impacto mínimo al medio ambiente.

Hoy se puede bucear en arrecifes que antes eran destruidos por cruceros turísticos.

El lujo turístico apunta a los safaris fotográficos que solo disparan obturadores de cámaras pero nunca más una bala para obtener la piel o la cabeza disecada de algún animal exótico o en vías de extinción.

Lo anterior por supuesto no apunta a que aquellos destinos que se hayan posicionado por sus bellezas naturales, por sus playas, por su gastronomía o la arquitectura de sus hoteles, por el impecable servicio a sus visitantes, por la practica de alguna actividad, no lo vayan a seguir haciendo. Por supuesto que no.  El comentario va en el sentido de estar pendiente y a la vanguardia de los cambios, de las tendencias, de los gustos y preferencias, de entender el concepto de valor y lo que cualquier persona esperaría por su dinero, ya sea como inversión o como gasto.

Los centros históricos no pueden dejar de serlo, pero si pueden mejorar, pueden y deben reinventarse.

Recordemos que la inventiva es migrante y siempre buscará el mejor lugar para hospedarse. La gente camina más rápido al hacer negocio, pero más lento al disfrutar sus vacaciones. Observa más, pone más cuidado en su entorno. Cada día hay más información, y ésta viene de mil formas, esta al alcance de la mano.

Cualquier destino en el mundo estÁ a un click, y la alternativa de vacacionar en uno o en otro esta a otro click…

Todo es cíclico…


JCG

¿ Ballenas ?

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por Jesús Corral

¿ Ballenas ?

Hablar con analogías no siempre es lo correcto. Es más, a veces hasta puede llegar a ser contraproducente si no se entiende lo que uno realmente quiere decir, sin embargo se me ocurre que mi comentario esta vez vaya en el sentido de las cadenas alimenticias.

Ayer tuve la oportunidad de ver ese gran espectáculo que ofrecen las ballenas a quienes vivimos en este lugar y quede verdaderamente maravillado. A pesar de haberlo visto ya en varias ocasiones creo que esta vez fue sin lugar a dudas la mejor, fue armónico, vistoso y en muchos momentos hasta parecía coreografía mecánica… y me hizo pensar en la importancia de la cadena alimenticia para que estos mamíferos lleguen desde Alaska hasta Los Cabos, solo para cumplir parte de su ciclo biológico y de reproducción.

Pero no debemos olvidar que si bien estos cetáceos siguen arribando hasta acá, es responsabilidad nuestra cuidar su entorno y esto incluye el respeto a las vedas y los permisos otorgados para la pesca comercial, ya que de seguir indiscriminadamente atentando contra el medio ambiente, este espectáculo podría convertirse en un triste recuerdo.

Al principio decía hablar de analogías y es que me viene a la cabeza la importancia de la cadena alimenticia que se tiene que dar para que las ballenas cumplan sus ciclos, y no por ver quien se come a quien, sino quien necesita de quien para subsistir, para sobrevivir.

En el caso concreto de las ballenas, como en otras especies de animales hay variaciones, que pueden ir desde lo selectivo de la ballena azul que se alimenta exclusivamente  de 4 toneladas de kril y crustáceos por día, o la negra que únicamente se alimenta de plancton, hasta la depredadora Orca, que come pájaros, focas, lobos marinos, delfines, e incluso ballenas.

En este proceso juegan un papel importante el arenque, el salmón, las gambas, el calamar, el pulpo, el bacalao, las anguilas, las medusas y las langostas entre otras tantos…

Así que desde el diminuto , casi imperceptible y abundante plancton, hasta los peces y crustáceos mencionados, tienen un rol importantísimo en el correcto desempeño de la cadena alimenticia de la ballena para que entre otras cosas, en su gozo nos de año con año un espectáculo marino inigualable.

Obviamente esta es solo una de tantísimas cadenas que se dan en la naturaleza, donde el proceso de transferencia de energía alimenticia a través de una serie de organismos, se establece entre las especies y permite su desarrollo y reproducción, incluso para cumplir parte de cadena alimenticia del hombre.

¿Y nos hemos detenido a pensar que pasaría si desapareciera un eslabón?
¿Si?  Pues simplemente sucedería que en el caso más dramático si no hubiera substituto, desaparecerían los eslabones siguientes por quedarse sin alimento, ocasionando la sobrepoblación del nivel anterior y se desequilibrarían los niveles más bajos.

¿Y la analogía?  La analogía en este caso es el turismo.
Me intriga que pasaría si todos entendiéramos al turismo como una cadena económica básica y fundamental en la subsistencia de un país como México.
Indudablemente que la cadena para la subsistencia del turismo en México es diferente para Dinamarca o para Bolivia, como lo es la ballena azul y la Orca; pero para el caso que nos compete que tal si pensáramos que papel jugamos todos y cada uno de nosotros en el éxito de este proceso económico en nuestro propio país… en nuestro propio destino… en Los Cabos.

El proceso empieza en comparar a las ballenas con el éxito del destino.  Si las ballenas bien alimentadas dan este espectáculo, que tal si Los Cabos con todo su proceso económico de forma exitosa diera también un espectáculo inigualable en todos los aspectos y en vez de figurar en las listas de los peores destinos ( Traveler del National Geographic ), figurara, como uno de los mejores por su servicio, por su respeto al medio ambiente, por la claridad de sus aguas, por el respeto a la ecología, al agua y al aire, por su limpieza de calles, por su infraestructura, por su seguridad, por su tranquilidad, por el nivel de empleo y desarrollo, por la satisfacción del cliente, por el alto concepto de valor…

Y entonces habría que preguntar… ¿y yo que papel juego en esta cadena? En vez de ¿y hoy a quien me como?... porque no es comer para depredar… para eso están las Orcas.

Si queremos que el destino salga adelante, y que haya empleo digno y bien remunerado, habrá que entender las funciones de cada quien de tal suerte que no haya eslabones perdidos.

Hagamos que los desarrolladores turísticos hagan su labor, al igual que los hoteleros, los restauranteros, los transportistas, los taxistas, los meseros, las afanadoras, los políticos, los policías, las maestras de escuela y todos y cada uno de los que tienen una función en esta secuencia. En esta cadena. Todos igual de importantes.

A mi me suena que la cadena turística de Los Cabos es posible si todos hacemos nuestra parte. Si nos vamos a comer entre nosotros y a depredar sin sentido… el éxito, al igual que la ballena, buscara otros lugares y en el peor de los casos se extinguirá.

¿Me explique con mi analogía?

JCG